La calidad del dato es imprescindible para la toma de decisiones en las empresas. Por eso, muchas invierten en herramientas de análisis y Business Intelligence, pero pasan por alto la integración de sistemas.
Esta es fundamental para que los datos sean de calidad, puesto que la mayor parte de las compañías operan con sistemas aislados. Estos cumplen muy bien su función, pero no son capaces de comunicarse entre sí de una manera eficiente.
El problema de los datos aislados y duplicados
Con un ejemplo se ve enseguida el problema. Un cliente cambia de dirección y esta la tiene el equipo de ventas en su CRM. También está presente en el ERP del departamento de finanzas, pero eso no quiere decir que la nueva dirección se actualice en los dos sistemas.
Eso produce:
- Una misma información aparece de manera diferente en distintos sistemas.
- El mismo cliente se registra varias veces. El resultado es la confusión y los errores.
- Errores manuales. Si se pasan datos de forma manual, de un sistema a otro, siempre están presentes los errores humanos.
- Falta de visión. No se puede obtener una visión completa del cliente o de las operaciones que se hacen con él.
¿Cómo se convierte la integración de datos en la solución?
Una integración de sistemas conecta a estos, por muy dispares que sean, permitiendo que la dirección fluya de manera bidireccional y automática entre ellos. Con ello se obtiene una serie de beneficios, que son fundamentales de cara a la calidad del dato.
Fuente única de verdad
Mediante la integración de sistemas, se sincroniza la información. Así, se elimina la necesidad de tener datos duplicados, conservando una única versión fiable.
Es algo crucial de cara a la gobernanza del dato. Garantiza que todos los departamentos trabajan con la misma información, actualizada y precisa. Con ello se ahorra mucho tiempo y recursos al no tener que conciliar los datos entre las diferentes plataformas.
Reducción drástica de errores
Cuando se hace la entrada manual de datos, la posibilidad de que existan errores siempre está ahí. Con la automatización de la transferencia, esto se minimiza.
Así, se mejora la precisión de los datos, además de liberar a los equipos de tareas repetitivas y pesadas, que son las que llevan a los errores.
Consistencia de la información en todo momento
Si se actualiza cualquier dato en el sistema, la actualización se propaga de inmediato al resto de sistemas conectados. De ese modo, la información de los clientes, los productos o las transacciones siempre están al día, con independencia del sistema que se consulte.
Visión unificada y en tiempo real que permite tomar decisiones ágiles
Tanto los directivos como los empleados, con su diferente nivel de acceso a los datos, pueden tener una visión integral de la empresa. Así, es posible ver cómo se comporta un cliente o el estado de un inventario.
De esa forma, es factible que se tomen decisiones ágiles al momento, siempre teniendo delante toda la información necesaria.
Aumento de la productividad
Gracias a la integración de sistemas, los procesos se vuelven más eficientes y productivos. Eso no solo beneficia a la calidad del dato, sino que libera el tiempo de los empleados para que hagan tareas de un mayor valor añadido.